sábado 18 de octubre de 2008

INTRODUCCION

Era la madrugada aun tibia de Noviembre de 2006.
En la gran casa, no se percibía sonido. Todo estaba en calma. De vez en cuando un perro a lo lejos ladraba, buscando eco en sus compañeros vecinos que aun dormían.
Los cuartos principales estaban en la planta alta. Abajo, un gran living, dos baños, la cocina, el comedor, las dependencias.
Esa noche, todos se habían ido. Todos menos Sonia. En las penumbras de la casa, sobre el sofa, se divisaban, la cartera y las llaves de su auto. Subiendo las escaleras, alfombradas, mullidas, se podían ver los cuadros con la historia de toda la familia, sobre la pared. Los cuartos vacíos, un suave perfume inundaba el ambiente, quizás un sahumerio encendido hace algunas horas. Silencio.
Y de pronto, allí estaba, en el cuarto de invitados, tendida en la cama, con la bata abierta, mostrando su cuerpo maduro, extremadamente cuidado a fuerza de ESTÉTICA.
Tenia la boca, entreabierta. Sus ojos casi cerrados tenían un brillo apagado. Parecía dormida, pero no. Sonia yacía muerta, y las huellas en su cuello, indicaban el porque: Asfixia por estrangulamiento.